Pintar el techo del coche: el empapelado

Cuando tenemos que pintar el techo de un coche, es tan importante como en cualquier otra parte, aislar de las tareas las partes del coche que no van a ser pintadas. Y cuando se trata del techo, como a menudo nos piden clientes de BMW Mini u otros vehículos que requieren reparar, recuperar o cambiar el color del techo del coche (cada vez se pintan más techos de negro siendo el resto de la carrocería de otro color), debemos de proteger todo el vehículo de la siguiente manera

Primero tenemos que tapar el coche con un plástico grande, para después recortar con una cuchilla la forma del techo.

Lo siguiente es pegar el plástico a lo largo de la periferia del techo pero dejando un margen de medio centímetro, no pegándolo justo al borde. A continuación tapamos ese contorno de medio centímetro con cinta estrecha. Esto es porque en en las piezas de los vehículos que se pintan en plano siempre se tiende a cargar mas material de pintura que los que se pintan en vertical, así que también es mas probable que se nos pueda quedar material adherido al plástico y que al retirar éste nos deje alguna marca que estropee el trabajo.

La idea de dejar ese medio centímetro es para que una vez hallamos acabado de aplicar la pintura, y cuando ésta esté todavía tierna, retiremos la cinta estrecha. De este modo el coche seguirá tapado por el plástico con lo que no se pulverizará y ademas nos quedará ese medio centímetro de margen que evitará que la pintura de pegue al plástico.

Ciertamente esta operación de tapado lleva bastante tiempo tanto al ponerlo, como al retirarlo, pero sin embargo es un tiempo muy bien invertido ya que evitaremos lo que si no lo hacemos puede ocurrir: manchar el resto de la carrocería, plásticos, faros, etc, de pulverizado de pintura. De primeras al recoger el coche seguro que no lo veremos, pero al ir a lavarlo…o al sol… seguro que notáis esa “chapuza” por ahorra tiempo.

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