Hervidos o burbujas al pintar vehículos

Los hervidos son unas burbujas que aparecen cuando ya hemos acabado de pintar y la pintura comienza a secarse.

Esto se debe a que durante el proceso de secado los disolventes se evaporan, haciéndolo de modo más rápido en las capas superficiales que en las más profundas. Las burbujas que vemos son partículas de disolvente de las capas internas que se evaporan pero que no les da tiempo a salir porque las capas superficiales se han evaporado demasiado rápido y se ha secado. Esta diferencia de evaporación entre capas puede deberse a que tenemos demasiada temperatura en el aire, a que usamos disolventes demasiado volátiles (probar disolventes de evaporación mas lento) o a que damos manos muy cargadas de material.

Si nos han salido estos rizados o burbujas tenemos dos soluciones:

Menos recomendable por el riesgo de mal acabado que supone es, suponiendo que el hervido esté en las capas altas del barniz, lijar la zona hervida con lija P1200, luego con P1500, P2000 y P3000 de modo sucesivo. La idea es comer capas de barniz hasta eliminar los hervidos. Si los hemos conseguido quitar procederemos al pulido de la pieza con un polis abrasivo y después aplicaremos otro abrillantador.

La única que garantiza un buen acabado es la de volver a pintar la pieza. Para ello volveremos a aparejar la zona hervida y empezaremos otra vez el proceso de pintado.

Si nos salen hervidos tenemos que revisar nuestro proceso de pintad, los materiales que usamos, y el box de pintado en el que estamos trabajando, para que no nos vuelva a ocurrir.

Los Rechupados o mermados al pintar vehículos

Los rechupados o mermados de la pintura en vehículos son unas depresiones superficiales (como hundimientos) que se producen por la diferente capacidad de absorción de la superficie de base al pintar una carrocería. Si falta imprimación en alguna zona, hemos cometido errores con el aparajo, o en la masilla, seguro que se van a producir estos indeseados efectos.

Una de las causas más usuales de este error de acabado es no haber dejado secar debidamente el aparejo, o que tanto el aparejo como la masilla están mal catalizados (echamos menos catalizador del necesario), por lo que ahorrar en tiempo de trabajo y en producto lo que van a conseguir es una chapuza, que además si no nos andamos con ojo, a lo mejor no lo apreciamos en el momento de recibir el coche, y después ya sabemos lo que pasa…

Estos rechupados también pueden salir si aplicamos manos de pintura demasiado cargadas, o si la pintura y el esmalte se aplican sin la dilución correcta. Si no hemos lijado y afinado bien, también van a salir, por lo que os recomendamos tengáis en cuenta nuestros consejos sobre el lijado de la masilla.

Sin duda hay dos soluciones claras para los rechupados

La primera y mas fácil (aunque mas costosa y que a menudo siempre se tiene que acabar haciendo) es volver a pintar la pieza. Para ello, y una vez que la pieza esté bien seca (por lo que yo recomiendo dejarla secar varios días) lijamos la zona del rechupón con lija P500 hasta quitarlo  y obtener otra vez una superficie lisa para volver a aplicar el color.

La segunda opción es eliminar el rechupón lijando solo el barniz hasta igualar la superficie. Esto lo haremos primero con una lija P1200, luego P2000 y P3000 sucesivamente. Cuando hallamos eliminado el rechupón procederemos al pulido de la superficie, primero con un polis abrasivo y luego con uno mas fino (abrillantador).

Si tenéis alguna pregunta o duda sobre este u otro aspecto, preguntarnos por el blog o en nuestra web http://www.carroceriasgarper.es/Carrocerias_Garper/Contacto.html

Técnica del difuminado de Carrocerías Garper Gijón.

La técnica del difuminado es una opción de calidad para evitar que se aprecie una diferencia de tono entre una pieza que se pinta en un coche, y el resto de la carrocería que no va a ser pintada.

Y decimos de calidad, porque aunque requiere un sobre-esfuerzo por parte del pintor en tiempo de trabajo, mayor uso de material y además una importante pericia por lo delicada de esta operación, los resultados son muy evidentes, logrando un acabado en la reparación de la pieza que no desentona con su alrededor, como ocurre cuando simplemente pintamos una pieza reparada y no hacemos nada más.

Os explicamos algunas consideraciones a tener en cuenta si vamos a aplicar dicha técnica. La primera que sólo podremos aplicar el difuminado en una misma pieza cuando la zona a pintar (la zona aparejada) esté en el centro de la pieza pues así tendremos margen para difuminar antes de llegar a los márgenes de la misma. La idea es no llegar con el color a los bordes de la pieza porque entonces se notará la diferencia de tono con la pieza adyacente.

Si por el contrario la zona donde hay que aplicar el color esta en la periferia de la pieza no tendremos mas remedio que aplicar el difuminado en la pieza adyacente. Una vez hallamos cubierto el aparejo con el color procederemos a efectuar el difuminado.

El difuminado consiste en dar manos pulverizadas de color abriéndose un poco mas con cada mano de forma progresiva hasta que visualmente parezca que los dos tonos de ambas piezas parezcan uno. Es recomendable que en vez de hacer el difuminado de dentro a afuera lo hagamos de fuera a adentro para evitar que el propio pulverizado de color llegue a una tercera pieza, o bien cuando hacemos el difuminado en una misma pieza dicho pulverizado llegue a una segunda.

Esta técnica se usa especialmente en colores metalizados (especialmente platas) y perlados, ya que se nota mucho la diferencia entre piezas si no se aplica.

En el coche de la siguiente fotografía se ha aplicado color en toda la superficie de las puertas, así que para evitar riesgos hemos difuminado las aletas y hecho un retoque en a defensa para que quede igualado.

El acacado que conseguimos es simplemente espectacular a ojos del cliente, que verá como el pintado de una pieza no supone desentonar con el resto del coche.

Cuando vayáis a pintar un coche en un taller de carrocerías, preguntad si os van a aplicar esta técnica si es que queréis que quede igualada la repración.

Aplicación del aparejo en reparación de carrocerias

Cuando vamos a aplicar el aparejo en la carrocería que estamos reparando, debemos tener en cuenta una serie de consideraciones como las que os vamos a comentar en Garper.

Lo primero es que la masilla utilizada para la reparación debe haber sido convenientemente lijada y afinada para poder aparejarla. Si ya lo tenemos, usaremos un aparejo de alto espesor de dos componentes (aparejo + catalizador) para garantizar un buen acabado.

La forma correcta de aplicar el aparejo es dar una primera mano suave esperando convenientemente a que seque antes de darle la siguiente. La segunda mano ya la damos mas cargada. Si es un parche de cemento podemos dar 2 manos cargadas en vez de una.

Lo importante es que la primera mano sea suave, pues si damos una mano cargada directamente sobre el cemento éste puede hacer que rechupe el aparejo y aunque después lo quitemos cuando lo lijemos, éste puede aparecer de nuevo cuando apliquemos la pintura y el barniz. Además es muy importante dejar secar el aparejo debidamente entre capas (unos minutos) y durante unas 8 horas a temperatura ambiente antes de iniciar su lijado.

Siguiendo estas instrucciones, estaremos por el buen camino para conseguir un buen acabado en la reparación y pintura final, que garantice un resultado estético perfecto, y que además garantice la larga vida de la reparación realizada.

Lijado del aparejo en reparación de carrocerias

Vamos a explicaros cómo debe realizarse el proceso de lijado del aparejo después de ser aplicado, algo vital para un buen acabado en la reparación de la carrocería y su posterior pintado, si queremos un acabado de calidad y sin riesgos.

Lo primero que debemos hacer es  aplicar una guía de lijado que nos marcará las posibles imperfecciones que presente el aparejo cuando lo lijemos. Lijaremos el aparejo hasta que la guía de lijado desaparezca completamente. Será entonces cuando estaremos seguros de que la superficie del aparejo ha quedado totalmente regular.

Hace años bastaba con lijar el aparejo con lija P400 para los colores bicapa (color mas barniz) y con P360 para los acrílicos. Ahora con la pintura en base agua yo recomiendo una P500 para los bicapa, incluso P600 si son colores complicados (platas, perlados, tricapas o colores que lleven mucho aluminio) y P400 para los acrílicos.

Si vamos a dar color a la pieza entera lijamos la misma con P500 en su totalidad pero si vamos a aplicar color solo en una zona concreta, el resto de la pieza donde apliquemos barniz la lijaremos con P1000 (en la mayoría de los talleres usan P800).

Si son colores de los complicados (anteriormente descritos) yo recomiendo matizar la pieza (donde aplicaremos solo barniz) con un estropajo gris y agua. Es un método más lento pero se evita el riesgo de  que estos tipos de colores complicados dejen cualquier rastro de marca de lijado por muy fino que este halla sido.

Foto de Carrocerías Garper en el taller de Gijón

Artículo relacionado: https://elpintacoches.wordpress.com/2012/05/08/aplicacion-del-aparejo-carrocerias-garper-gijon/